El texto que redacte a continuación nace de la frase del relato de Eduardo Galeano, titulado como "El Hincha":
"...el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico
como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval."
El hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval. El cielo se torna arrebol, y a pesar de los resultados la ilusión del hincha se vuelve inmarcesible. Un hincha que mientras vuelve a casa en algún colectivo, tren o medio de transporte escucha a sus pares o periodistas dialogar de lo sucedido en el encuentro y en lo que será en un futuro, ese futuro que para muchos parece lejano, pero para el hincha es siempre presente.
El hincha contesta en su mente esos diálogos que escucha e interpreta que pueden ser positivos o negativos para su pasión.
Se acuesta pero no descansa, suma, resta, saca promedios, de pronto se vuelve casi matemático, hasta que pum, los números no dan.
Las cábalas empiezan a ser la duda, si se vistió igual, si llevé la bandera, con quién lo vi, qué hizo mal, cambió algo, voy a probar con esta que funcionó hace unos años.
Así como los técnicos y futbolistas tienen sus técnicas tácticas y prácticas, el hincha también las tiene. El fútbol, no son solo 90 minutos para quién es fútbol en propia piel.
STAFFORA NICOLAS MATIAS
El hincha contesta en su mente esos diálogos que escucha e interpreta que pueden ser positivos o negativos para su pasión.
Se acuesta pero no descansa, suma, resta, saca promedios, de pronto se vuelve casi matemático, hasta que pum, los números no dan.
Las cábalas empiezan a ser la duda, si se vistió igual, si llevé la bandera, con quién lo vi, qué hizo mal, cambió algo, voy a probar con esta que funcionó hace unos años.
Así como los técnicos y futbolistas tienen sus técnicas tácticas y prácticas, el hincha también las tiene. El fútbol, no son solo 90 minutos para quién es fútbol en propia piel.
STAFFORA NICOLAS MATIAS
